miércoles, 30 de enero de 2008

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todo está creciendo a pasos agigantados.
Supongo que es el curso natural de las cosas.
Sólo que ya me había acostumbrado a estar estancada contigo.


jueves, 10 de enero de 2008

Sexo

Una época grande de celibato te hace (bueno, no quiero meter a todo el mundo en esto) me hace pensar constantemente en sexo.

Él se fue a su ciudad y yo a la mía, es lo que toca en vacaciones, y ya llevo más de 3 semanas en secano.

Ayer me vino al regla para alegrarme el día y joderme el fin de semana.

Lo bueno sería que fuera capaz de tener sexo con otra gente.

Mi compañero de clase (el de la sonrisa) por ejemplo. Cuando lo conocí a principio de curso me encantó, me tenía cautivada.

Él se sentaba en la penúltima fila y yo en la última, y me dedicaba a mirarle desde mi sitio como podía sin que se notara demasiado.

Fue con el que más tardé en tener confianza. No podía hablar con él sin pensar en que esos labios me besaran y esas manos me agarraran.

Ahora es él el que me busca, me acompaña, me hace favores (no sexuales) y me habla constantemente. Ahora estoy sentada justo delante de él.

Y aunque en otras circunstancias iría a por él de cabeza ahora no. Hoy de la que volvía de clase escuchando Bohemian Rhapsody pensé en cuando Él dejara de quererme, que me iría con mi compañero.

También pensé en la pereza que da empezar algo nuevo, y seguramente cuando Él me deje no querré saber nada de nadie y me costará recuperarme más que de la experiencia con D.

Soy una persona pesimista, siempre me pongo en lo peor y seguramente sea la persona más rallada de la historia de la humanidad.

Y estoy enamorada, que es lo mejor y lo peor que le puedes pasar a alguien.

Así que seguiré siendo célibe hasta que la maldita regla se vaya y entonces podré hacer todas las cosas en las que he estado pensando hacer con Él y todas las que me dijo en las llamadas a las 6-7-8-9 de la mañana en estado de embriaguez.

Lo bueno sería que fuera capaz de tener sexo con otra gente. pero no lo soy ni me apetece.

martes, 18 de diciembre de 2007

Historia de un idiota contada por él mismo




Yo - "No me cabe la menor duda de que tú y yo somos Uno, pero no tengo la certeza de que tú no seas Otro."

Ella - "Estoy convencida de que tú y yo somos Uno, pero me pregunto si se tratará del mismo Uno."



domingo, 9 de diciembre de 2007

tortura personal

Una de las cosas más horribles que se te pueden pasar por la cabeza es que sea la primera vez que te enamoras como te has enamorado y la persona de la cual lo estás ya se haya enamorado así antes.

Soy una persona melodramática y negativa a más no poder, y ésta es una de las múltiples cosas que me encanta pensar.

Como que voy a estar 20 días sin verle y cualquier chica puede aparecer.

Llevo tan mal las cuentas atrás y los días separados...

Yo me torturo sola.

martes, 4 de diciembre de 2007

T

Alberto tenía 27 años. En todos los años que había vivido en esa ciudad nunca habíamos coincidido, y le conocí un fin de semana que estaba de visita, viendo a mi gente.

En ese momento yo estaba sola, hacía unos meses que D me había dejado y ningún hombre ocupaba mis pensamientos.

Aquello fue un flechazo. No amor a primera vista, química a primera vista.

No pasó nada aquella noche, tonteamos un montón, pero nada más, me quedé con ganas de volver a verle.

Pasaron los meses, no recuerdo si volvimos a encontrarnos, creo y supongo que sí, pero hasta semana santa no llegamos a volver a tener una noche de ligoteo.

Recuerdo el día que llegué a la ciudad, ÉL se había ido a su ciudad, con su novia.

Fui al bar donde siempre se producían nuestros encuentros, le vi, pero me fui a hablar con otra gente. Estuve un rato haciendo como que no le había visto hasta que me tiró una chapa. Sí, como animales.

Entonces fui a saludarle, hablé unos minutos con él y volví a irme. Esa noche no volví a ese bar, la tela de araña ya estaba trazada.

Unos días más tarde era la fiesta de cierre del bar, iban a tirarlo por cuestiones de licencias y en dos años volvería a abrir. Yo tenía mucha relación con ese bar, sus dueños y la gente que lo frecuentaba, y paraba allí desde hacía años.

Quedé con dos amigos y fuimos prontito a agotar todo el alcohol que quedaba y los bidones y bidones que se habían comprado para la ocasión. Todo por cuenta de la casa.

Unas horas después apareció.

Él era bastante amigo de mis amigos, el deporte hace amigos, y el alcohol acaba de unir lo que el resto de cosas no puede.

Fue una gran noche, la recuerdo con mucho cariño. La compañía era perfecta, la música buena como siempre, y la cerveza pues es la cerveza.

Tras strepteasse encima de la barra por parte de mis amigos ( gracias a Dios yo estaba en el baño, que mi intención era la de subir con ellos...) empezó a llover sidra achampanada. Un clásico.

Entonces yo decidí ir al baño, de camino vi que él venía de allí, nos íbamos a cruzar y de repente la luz se apagó.

Me besó.

Realmente no me gustó demasiado su forma de besar, demasiado brusca, basta, pero me gustó que me besara.

Las luces volvieron y seguimos besándonos.

La noche siguió, pero en un momento que estábamos todos fuera me dijo que si nos íbamos.
Por supuesto dije que sí.

Cogimos un taxi y fuimos a la casa de la novia de un amigo suyo que nos dejó las llaves de su loft.

Era una casita súper agradable, y entonces descubrí que él también era fan de Kiss Fm.

Hablamos de millones de cosas y practicamos sexo durante horas. El día siguiente me fui y unos meses después perdí el móvil y su número.

Cuando volvimos a encontrarnos me echó en cara que no le hubiera avisado, pero yo no tenía ya su móvil.

Y no crea que vuelva a tenerlo.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Celos

Soy una celosa enfermiza.
Lo sé, lo admito, e intento vivir con ello.
Es algo que odio, pero no puedo evitar.

Odio pensar en las otras chicas a las que ha deseado ( y desea), ha besado, con las que se ha acostado, las chicas con las que ha practicado sexo oral, las chicas que ha desvirgado...

Las largas semanas de exámenes y trabajos son un perfecto caldo de cultivo para mi imaginación.

La ex- que está de visita, la compañera de clase que le llama cada finde para que vaya a esa discoteca, la chica desesperada que se quedó pillada, la chica de 17 años que quería que él la desvirgara, la ex-amiga a la que no le importó...



Y sobre todo odio pensar que a alguien le haya dicho más veces que a mí lo mucho que le gusta follar con ella.

martes, 27 de noviembre de 2007

2 de julio 5:59 a.m.


Me fijo mucho en tu actitud con la gente, te dirijas a quien te dirijas siempre tienes una simpática mueca y no es porque seas agradable con todo el mundo sino que ellos de entrada ya lo son contigo.

Es comprensible porque acompañado a tu movimiento va el de tu melena que te caracterizada, sutil pese a su bonito volumen, castaña en principio pero oscura y atrayente para el que la mira, que queda perplejo cuando de entre tanto cabello aparecen esos dos ojos verdes tan bonitos que se clavan esperando a lo que tengan que decir, que sin lugar a dudas no puede ser desagradable.

Si pueden decir algo, si no bajarán la mirada y caerán en la trampa de comprobar la feminidad que emana el resto de ti, alterando hasta al más sosegado.