Me fijo mucho en tu actitud con la gente, te dirijas a quien te dirijas siempre tienes una simpática mueca y no es porque seas agradable con todo el mundo sino que ellos de entrada ya lo son contigo.
Es comprensible porque acompañado a tu movimiento va el de tu melena que te caracterizada, sutil pese a su bonito volumen, castaña en principio pero oscura y atrayente para el que la mira, que queda perplejo cuando de entre tanto cabello aparecen esos dos ojos verdes tan bonitos que se clavan esperando a lo que tengan que decir, que sin lugar a dudas no puede ser desagradable.
Si pueden decir algo, si no bajarán la mirada y caerán en la trampa de comprobar la feminidad que emana el resto de ti, alterando hasta al más sosegado.
